Alteraciones Hematológicas

Conceptos básicos

Sangre: La sangre es un líquido rojizo, que rellena todo el aparato circulatorio (arterias y venas), progresando a través del mismo de manera continua, gracias al corazón. La sangre oxigenada en los pulmones va hacia todos los tejidos del cuerpo a través de las arterias; y, la sangre pobre en oxígeno y cargada de impurezas, regresa desde los tejidos hacia el pulmón, a través de las venas.
La sangre, esencialmente, sea arterial o venosa, está constituida por estos elementos:
  • Parte líquida o plasma sanguíneo.
  • Parte sólida o glóbulos, entre los que cabe distinguir:
    • Los glóbulos rojos, que llevan el oxígeno desde el pulmón a los tejidos, gracias a una substancia que contienen en su interior, denominada Hemoglobina (Hb).
    • Los glóbulos blancos, que nos defienden de las infecciones.
    • Las plaquetas, que impiden las hemorragias.
Serie Roja: Desde el punto de vista analítico, se entiende por serie roja a varias constantes analíticas entre las que destacan:
  • El número de glóbulos rojos/mmc.
  • La cifra de hemoglobina/100 ml de sangre.
  • El tamaño medio que tienen los hematíes, expresado en micras cúbicas o femtolitros (MCV).
  • La cantidad de Hemoglobina que tiene cada glóbulo rojo expresado en Picogramos (HCM).
Con estos cuatro datos, el médico puede interpretar el análisis de la serie roja, pudiendo dictaminar si es normal o anormal.

Anemia: La anemia viene definida por el descenso de la cantidad de la hemoglobina (Hb), por debajo de las cifras que se consideran como normales.
Para definir el estado de anemia, la cifra de glóbulos rojos no es esencial.
Puede haber anemia, con una cifra normal o incluso alta de glóbulos rojos. Este es, por tanto, un criterio engañoso.
La cifra de hemoglobina, es el dato esencial para decir si existe anemia o no. Más aún, es el criterio que antepone a todos los demás la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además, es el criterio más objetivo de anemia, puesto que existe una neta correlación entre el descenso de la hemoglobina y la aparición de síntomas de anemia, clara expresión de que los tejidos están mal oxigenados.
Las cifras mínimas de hemoglobina, por debajo de las cuales hay anemia y dadas por la OMS, son las siguientes:
Adulto varón: 13 grs./dl.
Adulto mujer: 12 grs./dl.
Embarazada y niños en crecimiento: 11,5 grs./dl.
La consecuencia lógica de todo cuanto acabamos de decir es lo siguiente: para afirmar el estado de anemia hay que relacionar la cifra de hemoglobina con la edad y el sexo del individuo.

Hemograma: es el análisis más elemental de sangre en el que se estudian glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, pudiendo añadirse, como prueba optativa, la velocidad de sedimentación globular.

Las alteraciones hematológicas observadas en la EIIC, podrían clasificarse así:
Serie Roja (Glóbulos rojos) : Anemia
Serie Blanca (Glóbulos blancos):
Leucocitosis: Aumento de los glóbulos blancos
Leucopenia: Descenso de los glóbulos blancos
Serie plaquetas (Plaquetas): Trombocitosis: Aumento de la cifra de plaquetas

Otros trastornos
Alteraciones en la coagulación:
-Tendencia a la hemorragia
-Tendencia a la trombosis

Alteraciones complejas:
-Vasculitis: Alteraciones inflamatorias de los vasos
-Alteraciones tromboembólicas

¿Cuáles son los tipos de anemia que se dan en el EIIC?
La alteración hematológica más habitual en la EIIC es la anemia, presentándose en casi el 60% de los pacientes.
Esta anemia, es de intensidad variable y puede ser de varios tipos, según la causa que la produzca; cabría, por tanto, distinguir dos cuestiones: la intensidad de la anemia y el tipo de anemia.
  • Intensidad de la anemia. Habitualmente se trata de anemias leves (Hb entre 10 - 12 grs./dl.) o moderadas (Hb entre 8 - 10 grs./dl.) sin embargo, en ocasiones pueden aparecer anemias intensas (Hb inferior a 8 grs./dl.), pudiendo plantearse la necesidad de transfusión.
  • Tipo de anemia. Como acabamos de señalar, el tipo de anemia, está ligado al mecanismo por el cual se produce. En general la médula ósea fabrica glóbulos rojos con normalidad si dispone de los materiales suficientes para su elaboración. Los esenciales son el hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico. Amén, de una hormona denominada la ERITROPOYETINA.
Los tipos de anemia fundamentales en la EIIC son los siguientes:

ANEMIA FERROPÉNICA o por falta de hierro.
Las pérdidas crónicas de sangre por el aparato digestivo, conducen a una deficiencia secundaria de hierro hecho frecuente en la EIIC; por otro lado, la afectación de los primeros tramos del intestino delgado, pueden impedir una correcta absorción del hierro, que conduciría también a una deficiencia férrica.
Estas anemias, denominadas Microcíticas, Hipocrómicas, e Hiposiderémicas, se caracterizan por la presencia de unos glóbulos rojos muy pequeños (microcitos) y por tanto con volumen corpuscular medio (MCV) bajo; se les llama hipocrómicas, porque los glóbulos rojos, están decolorados por poseer poca hemoglobina, hecho demostrable analíticamente, al estar descendida la hemoglobina corpuscular media, esto es, la que posee cada hematíe (HCM); y, además el hierro circulante en sangre (Sideremia) está descendido; de ahí que se les denomine Hiposiderémicas. Un estudio completo, demostrará así mismo, que el hierro de los depósitos del organismo (Ferritina) está bajo.
Un control periódico de los pacientes y la administración de hierro, por boca o en inyección según los casos, corrige el defecto, amén de controlar la enfermedad base, evitándose así los sangrados o los trastornos de absorción.
Anemia Macrocítica o Megaloblástica. Cuando la vitamina B12 o el ácido fólico no se absorben bien por alteraciones de los últimos tramos del intestino delgado, puede surgir este tipo de anemias.
Se denominan Megaloblásticas, porque los precursores de los glóbulos rojos en médula ósea son muy grandes y con dificultades para madurar. Ello se traduce en sangre periférica por unos glóbulos rojos de un tamaño, enorme, desmesurado, siendo el volumen medio del glóbulo rojo(MCV) muy elevado(MACROCITOS).
Se curan bien, dándole al paciente bien B12, bien Acido Fólico, previa constatación analítica, de qué es lo que le falta.
Anemias de mecanismo mixto. En raras ocasiones están involucrados ambos mecanismos; por un lado, la falta de hierro, y, por otro, la falta de B12 o Acido Fólico. Un riguroso y periódico control analítico de los pacientes, permitirá corregir el defecto.
Otros mecanismos de anemia poco frecuentes. Un paciente con EIIC y anemia, cuyos niveles de hierro, B12 y ácido fólico son normales, puede padecer anemia, excepcionalmente, por otros dos mecanismos: la denominada anemia Hemolítica autoinmune y la anemia por déficit de Eritropeyetina.

ANEMIA HEMOLÍTICA AUTOINMUNE.
La palabra hemolítica, sirve para denominar una situación en la que los glóbulos rojos son destruídos en exceso por algún mecanismo. En condiciones normales, un glóbulo rojo dura 120 días desde que nace en la médula ósea, hasta que muere, especialmente en el bazo. En las anemias hemolíticas los glóbulos rojos mueren jóvenes, pudiendo obedecer este hecho a múltiples causas; en el caso concreto de la EIIC, y en esta variedad de anemia, la muerte de los glóbulos rojos sería debida a la presencia en su sangre de anticuerpos contra sus propios glóbulos rojos; de ahí la denominación de autoinmune. La administración de corticoides y otros medicamentos, permitiría el control de la enfermedad.

ANEMIA por deficiencia de ERITROPOYETINA.
La Eritropoyetina, es una hormona fabricada en el riñón y en otros lugares del cuerpo humano, que regula la producción de glóbulos rojos. No sólo es necesario disponer de los materiales suficientes (Hierro, vitamina B12, Fólico) sino también de esta hormona que regula la producción de glóbulos rojos(ritmo, cantidad, etc.). Pues bien, en algunos pacientes con EIIC, los niveles de Eritropoyetina, se encuentran descendidos, sin que se sepa con seguridad cual es la causa; parece ser que la presencia incrementada en sangre de algunas substancias anormales en estos pacientes denominadas interleucinas e interferones inhiben la producción de eritropoyetina, conduciendo a la aparición de anemia por este mecanismo. La demostración de niveles bajos de eritropoyetina, permitirán el diagnóstico; y, afortunadamente, al existir en el mercado este producto, podrá corregirse la anemia, que , rara vez, se produce por este mecanismo. Y para terminar, una última pregunta

¿Es posible controlar eficazmente la anemia en la EIIC?
Por supuesto que sí, y, además, salvo situaciones excepcionales, es el propio especialista en Aparato Digestivo quien lo hace, porque es el mejor conocedor del paciente: localización de la enfermedad, extensión de la misma, presencia, o no, de sangrados, etc.
En todos los protocolos de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la EIIC, es considerada la posibilidad del desarrollo de una anemia y su correcto diagnóstico y tratamiento. Sólo en situaciones excepcionales, solicitaría la opinión del hematólogo o del médico internista para aclarar un caso concreto.

Dr. D. Joaquín Fernández García, Médico Hematólogo.
Dedicatoria: A María Victoria Mena Paysán


Última actualización: 21/11/2008
ACCU España - C/ Hileras, 4 - 4ª planta Despachos 6 y 7 28013 MADRID - Tel.: 91 542.63.26 / 91 547.55.05 - Fax: 91 542.63.26
Aviso Legal | Todos los derechos reservados © ACCU España 2008 | WebMaster

Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. Compruébelo aquí.

Powered by Iwith.org