Las fístulas

Algunas personas con enfermedad inflamatoria intestinal pueden desarrollar una fístula pero, ¿qué es una fístula?

La fístula es un canal, túnel o pasadizo anormal que conecta un canal interno a otro, o a la superficie exterior del cuerpo. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo aunque muchas de ellas comprometen el intestino. Así, por ejemplo, una fístula podría conectar dos partes del intestino, o el intestino con otro órgano como la vagina, la vejiga o la piel.

Se estima que alrededor de una de cada cuatro personas con enfermedad de Crohn desarrollará una fístula en algún momento.  De hecho, cuanto más tiempo lleva una persona con crohn, más probabilidades tiene de que aparezcan fístulas.

Por otro lado, los casos de fístulas en colitis ulcerosa son mucho menos comunes y solo se dan en una de cada 35 personas. Aunque las fístulas están asociadas con la EII, pueden aparecer muchos años después del diagnóstico. Las fístulas pueden disminuir considerablemente la calidad de vida de las personas que la sufren, quienes, con frecuencia, necesitan tratarlas con una combinación de tratamiento médico y quirúrgico.

 

Tipos de fístulas

Existen varios tipos diferentes de fístulas. Los asociados con la enfermedad de Crohn son:

- Las fístulas anales (también conocidas como fístulas perianales) conectan el canal anal (pasaje posterior) a la superficie de la piel cerca del ano. Este es el tipo de fístula más común y suelen aparecer después de un absceso (una acumulación localizada de pus resultado de la respuesta defensiva del organismo a una infección) alrededor del pasaje posterior.

- Fístulas del intestino a la vejiga (también llamada enterovesical)

- Fístulas del intestino a la vagina (también llamadas fístulas rectovaginales)

- Fístulas del intestino a la piel (también llamadas fístulas enterocutáneas). Estas se dan en otras áreas que no sean el ano, más comúnmente en el abdomen. A menudo se desarrollan después de la cirugía, a lo largo de la línea de la incisión, pero ocasionalmente aparecen en personas con enfermedad de Crohn incluso cuando no se ha realizado la cirugía. La fuga del contenido del intestino puede dañar la piel.

- Fístulas de una parte del intestino a otra parte del intestino (también llamadas fístulas enteroentéricas o enterocólicas)

Fístulas anales

Dentro de las fístulas anales existen varios tipos. Para entender mejor las diferencias entre ellas, es importante comprender primero cual es la estructura de los esfínteres anales. Los esfínteres son dos músculos en forma de cilindro que ayudan a controlar cuando se abre y se cierra el ano:

- El esfínter anal interno es un músculo liso cuya acción es involuntaria, no se puede controlar mentalmente, que evita que el líquido y el gas escapen de forma inesperada.

- El esfínter anal externo envuelve el esfínter interno. Es un músculo que se relaja voluntariamente para dejar pasar el aire y se puede apretar cuando, por ejemplo,  se siente la necesidad de hacerlo para ir al baño pero no hay cerca ninguno.

Existen varios tipos de fístulas anales, con una variedad de nombres dependiendo de dónde están y si involucran a los esfínteres externos o internos:

- Las fístulas simples por lo general se presentan por debajo de los músculos del esfínter y solo tienen un pasadizo.

- Las fístulas complejas involucran los músculos del esfínter y pueden tener varias interconexiones o pasadizos. También pueden estar asociadas con abscesos o pueden conectarse con la vejiga y la vagina.

Causas de las fístulas

Las fístulas tienden a aparecer con la enfermedad de Crohn ya que el tipo de inflamación común en esta patología puede extenderse a través de todo el grosor de la pared intestinal. Cuando sucede, puede causar pequeñas fugas y también la formación de abscesos.

Si se desarrolla un absceso, puede crear un agujero con posibilidad de acabar convirtiéndose en un pasaje o canal que une una parte del intestino con otra parte del cuerpo. Si el absceso estalla, el pus puede drenar, pero el pasaje o canal puede permanecer como una fístula.

Las fístulas son mucho más raras en la CU porque la inflamación en la enfermedad se esparce a través de todo el espesor del intestino.

Aunque las causas no se entienden completamente, los estudios han sugerido que ciertos genes y las bacterias intestinales pueden jugar un papel en el desarrollo de fístulas y que fibroblastos (células involucradas en la curación) pueden no funcionar como deberían en personas con enfermedad de Crohn.

Síntomas de una fístula

Los síntomas dependen de la ubicación de la fístula.

Fístulas anales

El primer signo puede ser una hinchazón sensible o un bulto en el área circundante al ano, seguido de dolor e irritación que empeora al sentarse, moverse, defecar o toser. Por la abertura de la fístula se puede dar una secreción de pus, heces o sangre.

Fístulas vesicales

Los síntomas incluyen la expulsión de aire, pus o heces en la orina, y más raramente fuga de orina por el recto. También se puede experimentar una necesidad frecuente de orinar e infecciones urinarias.

Fístulas vaginales

Los síntomas incluyen dolor (que varía de leve a severo, dependiendo de la situación, el tamaño y la ubicación de la fístula) y el paso de aire, heces o pus a través de la fístula a la vagina. También se puede presentar dolor durante las relaciones sexuales.

Fístulas del intestino a la piel (enterocutáneas)

Los síntomas incluyen filtraciones desde el intestino a través de la piel, lo que puede conducir a la deshidratación, diarrea, desnutrición y desequilibrios de electrolitos (incluyendo cambios en los niveles de sodio, potasio, calcio y magnesio).

Fístulas intestinales (enteroentéricas o enterocólicas)

Los síntomas dependen de la extensión del intestino afectado y la ubicación de los dos extremos de la fístula. Donde sólo un segmento corto del intestino es desviado por la fístula, las personas pueden tener sin síntomas, pero cuando se trata de un segmento grande, las personas pueden experimentar diarrea, problemas de absorción de nutrientes y deshidratación.

 

Fuente: Crohn & Colitis UK

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